Curriculim Adela Ferrer Curriculim Adela Ferrer galeria de imágenes Adela Ferrer Cursos y conferencias Curriculum Adela Ferrer Tel: 96 333 09 72 - 619 28 22 54 / E-mail: adela@adelaferrer.es Curriculum Adela Ferrer Tel: 96 333 09 72 - 619 28 22 54 / E-mail: adela@adelaferrer.es  

Inicio - Cursos y Conferencias

Adela Ferrer - astróloga experta en ocultismo y magia

 

EL BANQUETE DE BODA
Un convite del siglo XX visto desde la astrología medieval

 

El 9 de agosto de 1996, a las 2 de la tarde se celebraba el banquete de la boda de una amiga. Como yo andaba en ese momento repasando un curioso capítulo del Libro conplido en los iudizios de las estrellas que justamente trataba de las invitaciones a banquetes, intenté aplicar lo que allí se exponía para prever de antemano cómo iba a transcurrir esa celebración, ya que la explicación de las diferentes posibilidades y sus determinaciones está en el Libro prolijamente detallada y además, porque el momento elegido para la firma del contrato matrimonial -a las 12 del mismo día- no parecía demasiado halagüeño (y tampoco es muy educado presentarse a una boda en plan agorero como si una fuera la diosa de la Discordia o la bruja malvada de los cuentos). Así que lo del convite era algo sin mayor trascendencia y que podía resultar más simpático.

Según las indicaciones, la Luna es la significadora de todo el convite y el regente de la Luna, de cómo terminará la cosa. Mercurio estaba en muy buen lugar: el banquete terminaría bien. Por lo menos la Luna no estaba conjunta a Marte, lo cual determinaría "mal final y arrepentimiento"; y tampoco hacía conjunción a Saturno, cosa que según el maestro astrólogo habría significado que las comidas serían sucias, que no apetecería comérselas y que le sentarían mal a los comensales causando enfermedades (y en el Libro hay toda una lista de cuál es el alimento en mal estado dependiendo del signo en el que se produce la conjunción). Para los interesados, el aforismo correspondiente a la estancia de Saturno en Aries dice así: "Si la conjunción de la Luna con Saturno es en el signo de Libra, en su oposición o en su cuadratura (Aries y Cáncer, ya que Capricornio tiene su propia determinación: las carnes de cabra), lo que está en malas condiciones serán las carnes vacunas" De modo que mientras Saturno permanezca en Aries, si nos invitan a comer cuando la Luna esté en conjunción con él, hay que evitar la carne de vaca. Curiosamente, el escándalo de la enfermedad de las vacas locas se ha producido con la entrada de Saturno en Aries, ignoro si el alboroto salió a la luz pública coincidiendo con una conjunción de la Luna.

Uno de los aforismos que encontré decía lo siguiente: "Estando el Sol en los ángulos, habrá caros y buenos manjares, la mayoría de ellos estarán calientes y aderezados de muchas maneras" El aforismo se cumplió punto por punto. Claro, es lógico que el día de la boda procuren los novios "estirarse" un poco y servir alimentos de gran calidad, lo interesante fue que la comida se destacó no tanto por la abundancia como por la variedad, de los ingredientes y de las diversas formas de guisarlos, y lo más curioso es que absolutamente todos (no olvidemos que era en el mes de agosto y en Valencia) estaban calientes, llegaban a las mesas humeantes; incluso el helado, que sirvieron bañado con una crema de chocolate caliente. Me anoté un diez.

La Casa II representa al que se sentará al lado izquierdo del consultante, a los que adoban los manjares y los paños y la ropa que se necesita. Por encontrarse en ella Júpiter, dice el libro que allí estaría el hombre más noble que acudiera al convite. Además, sigue diciendo el libro: "Si las dos luminarias, o una de ellas están en sus dignidades (Sol en Leo, en el Medio del Cielo), aquel convite será elegante, acudirán personas nobles y apreciadas y quizá reyes". Bien, me dije, me sentaré al lado del alcalde del pueblo o quizá de mi jefe. Pues no, entré al restaurante con retraso y ya se habían distribuido los asientos, de modo que me acomodaron a la derecha de ¡un periodista! Gran decepción por mi parte, de modo que se lo dije: -Oye Pere Miquel, yo creí que iba a tener a mi izquierda a algún noble. -¡Yo no soy un villano! -me respondió. Y por fin se aclaró el asunto: Pere Miquel había sido, ni más ni menos, que el jefe del gabinete de prensa de Presidencia de la Generalidad. ¡Naturalmente, -deduje ya a toro pasado- Júpiter está en trígono con Mercurio!. Sin lugar a dudas, no había en el salón nadie que hubiera ocupado un cargo de más poder.
Igualmente se lee en el Libro: "Si la Casa II está afortunada (en este caso por la presencia de Júpiter, su regente) se utilizarán buenos paños y hermosos manteles, de bellos colores y bien colocados, nos indicaría que los paños y manteles pertenecen al señor de la boda, pero si la fortuna no tiene dignidad por signo (en Capricornio, Júpiter no disfruta nada) o recibe aspectos de infortuna (cuadratura Saturno-Júpiter), los manteles y los paños no son suyos, sino prestados". La mantelería era de buen tejido, de suaves colores y muy nueva; es lógico que no perteneciera a los anfitriones, pero me quedé sin poder averiguar si esos manteles habían sido alquilados o tomados en préstamo por el restaurante, claro que cabía esa posibilidad ya que el local, inaugurado unos meses antes, puede que no dispusiera de suficiente ajuar. Me apunté un bien.

La Casa V representa el vino, los amigos del anfitrión, sus hijos, sus nietos, sus parientes y los que vienen con regalos. Como en esta Casa se encuentra Saturno, que según Ben Ragel es el que decide la desgracia, la fealdad y lo malo que habrá en el convite y además en este caso no está demasiado bien aspectado, me atreví a conjeturar que el vino no sería muy bueno, o que nos podía "sentar mal". En fin, aquí me anoto un cero redondo. Aunque tomé la precaución de beber cerveza (por si las moscas), el vino resultó excelente; el cava (que en acontecimientos multitudinarios suele ser medianito) era muy aceptable. Sospecho que debí poner más atención a otro aforismo que viene un poco más adelante del capítulo: "La Casa II de la Luna se relaciona con los alimentos, de modo que el primer regente de la triplicidad de esta Casa II de la Luna es el significador de los alimentos (se trata de Venus, que está mejor situada que Marte, el segundo regente, de modo que la comida iba a ser mejor que la bebida) y el segundo regente de la triplicidad de dicha Casa II de la Luna es el significador de las bebidas": El segundo regente de la triplicidad de Cáncer, que es la Casa II con respecto a la posición de la Luna, es Marte, el cual es a su vez el regente del Ascendente y pese a estar mal situado por signo, está conjunto a Venus, se separa de Júpiter -una fortuna- para aplicar a Mercurio -que como ya dijimos es el significador del final del convite. Puede que vaya por ahí mi error al enjuiciar los vinos.
Por cierto, la presencia de Saturno en la Casa V podría haber significado algo que no tuve en cuenta de entrada, ya que el aforismo se refiere también a los parientes del anfitrión, teniendo en cuenta que la presencia de una infortuna implica desgracia en aquello que representa, y que la Casa V es la Casa X de la Luna, hay que indicar que se da la fatal circunstancia de que la novia es huérfana de padre (alguna sombra de tristeza debió pasar por su cabeza) y que el padre del novio era un señor muy anciano y enfermo que llegó en silla de ruedas y que no sobrevivió más de dos meses al acontecimiento (falleció en octubre).

La Casa VIII significa el lugar donde está el vino, los vasos, los que están con las mujeres del que invita, los que las ayudan, el que está sentado a la izquierda del anfitrión y los cantantes. También afirma: "Si encontráramos en la Casa VIII alguna de las fortunas, habrá muchos cantores, y abundante vajilla de vino, vasos y tazas". De modo que si en la VIII está Venus, debía de haber mucha cristalería. Demasiada: por algún equívoco de los camareros, en cada mesa sobraban al menos dos o tres servicios de copas con el consiguiente trastorno y engorro para los convidados, que tropezábamos con copas y más copas sin sentido (Este sería Marte -infortuna = desgracia- en Cáncer ¡digo yo!). La bodega, o al menos las mesas dispuestas al efecto para contener las bebidas estaban hacia la izquierda con respecto a la posición de los novios.

A ambos lados de los novios (concretamente a la izquierda del novio y a la derecha de la novia, se sentaron dos mujeres: sus madres. (La Luna es el primer planeta presente en la VIII: directamente a la izquierda del anfitrión).
Y en cuanto a los cantantes, yo había previsto en plan osadía interpretativa, que serían tres (tantos como planetas había en esta Casa). Como es natural, el conjunto que amenizó la sobremesa disponía de un sólo cantante, pero ya en plena animación, una parienta andaluza del novio se arrancó con no sé qué cante folclórico y por último los novios cantaron a dúo (desde luego, tanto la espontánea como los novios no deberían nunca intentar ganarse la vida cantando, cosas de la infortuna, seguramente). Me apunté un notable alto.

La Casa X según el Conplido, está relacionada con los puntos de luz y las lámparas, y con los hombres de prestigio que estén presentes, como reyes y nobles. Y añade: "Estando afortunado Mercurio en el lugar citado, se pronunciarán hermosas palabras y cultos discursos..." y continúa en otro párrafo: "Si Mercurio está en su cabo y apoderado, en la comida habrá conversaciones sobre ciencias y filosofía, especialmente si está en su domicilio" Hay que aclarar que se trataba del enlace de una locutora y que sus compañeros le leyeron una bonita dedicatoria. Lo cierto es que no hubo grandes disertaciones pero, al menos en la mesa en la que yo me encontraba, la conversación fue de lo más delicada y en numerosas ocasiones los comensales se referían a temas culturales: música y literatura sobre todo. Ahora, cuando le he leído a la novia este artículo, me ha dicho que en su mesa la conversación se dirigió específicamente hacia temas filosóficos.

Centré mi interpretación en las Casas ocupadas por los planetas de la tradición, pero aún se le puede sacar mucha más punta al banquete, ya que hay que tener en cuenta a los regentes de cada Casa, y si se encuentra afortunado, pues así juzgarás que aquello que representa será bueno y alegre, según el poder y la fuerza de quien lo afortuna y la de su regente; ocurriendo al contrario en las cosas de los signos que tienen a su regente infortunado, dependiendo del poder, fuerza y dignidad que tiene en el cielo el planeta que lo daña. Y aún hay más, porque siendo la Luna regente de la alimentación y del banquete en general, hay que tomar en consideración y aplicar la misma norma a las Casas de la Luna, contando como Casa I aquella en la que la Luna está presente, sin olvidar a los regentes de la triplicidad de dichas Casas.

A quien habrá que apuntar un sobresaliente es a Ali Ben Ragel y a todos los astrólogos que con su sabiduría y experiencia nos han dejado estos textos tan acertados, que merece la pena conocer y trabajar con ellos.

 

ADELA FERRER


Adela Ferrer C/ Duque de Calabria, 16 - 9  46005 VALENCIA - Tel: 96 333 09 72 - 619 28 22 54

Adela Ferrer - astróloga experta en ocultismo y magia ------- Diseño WEB: Creamedios.com - Hosting: Web